Todo lo que hay en la taberna Horseshoe es vintage: la fila de 50 y pico de parroquianos que se sientan siempre en la esquina norte del bar, los camareros, algunos de los cuales han trabajado allí durante 20 años, y los pósters amarillentos, recuerdos de las noches en que tocaran Wilco y Blue Rodeo. Los Rolling Stones también pasaron fines de semana ensayando para sus giras mundiales.