El Festival de la Luz de Toronto ilumina todo

¡Y la luz se hizo! Durante 45 días, desde que atardece y hasta las 11pm, miles de luces dan vida a 21 instalaciones de luces de artistas nacionales e internacionales en el interior y exterior de 44 edificios en la Destilería de Toronto (Distillery District).

En lo que es una de las más importantes colecciones de edificios victorianos en Norteamérica los visitantes pueden descubrir hasta el 12 de marzo esculturas e instalaciones basadas en la magia de la luz en una galería gigantesca al aire libre.

Los creadores del Festival de la Luz de Toronto buscan “transformar la obscuridad y el frío del invierno con la calidez de la luz para inspirar a los visitantes”, comenta Mathew Rosenblatt, artista y director ejecutivo del Festival.

 

Run Beyond – Angelo Bonello (Italia)

Corre más allá (Run Beyond) es una instalación que representa un ‘salto a la libertad’ para conquistar, superar nuestras limitaciones, abrirnos  a mundos nuevos o culturas diferentes, explica Bonello.

Reactor – Ryan Longo (Canadá)

Longo es un artista autodidacta que comenzó a trabajar con luces para iluminar la escena underground de la música electrónica. Ahora, con el dominio del modelaje en tercera dimensión, su trabajo ha evolucionado a otro nivel.

My light is your light – Alaa Minawi (Líbano)

Además de ser un artista con experiencia en cine, fotografía y teatro, Minawi es un intérprete que apoya a los refugiados que llegaban a Estados Unidos, provenientes de Iraq, Siria y Sudán. Minawi trae la luz de seis de esos refugiados a Toronto.

The Uniting Lightstar – Venividimultiplex (Holanda)

A través de un dodecaedro, este equipo holandés (Joost van Bergen, Dirk Schlebusch y Onne Walsmit) con experiencia en el diseño conceptual y la arquitectura nos muestra cómo nos une la luz estelar.

Una vez diseñado para celebrar el Año Nuevo Chino, esta magnífica escultura de un tigre de origami le ha dado la vuelta al mundo.

En fin, ¿cómo se disfruta un festival de las luces? “Con los ojos, las manos, los pies y el corazón”, aseguran los organizadores. Habrá que verlo, sentirlo y vivirlo para creerlo.